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Energía
Es un concepto tratado en la sociedad normalmente de una manera un
tanto mágica, sobrenatural o incluso cinematográfica, pero es
interesante en un ámbito objetivo, el único problema es nuestro
desconocimiento sobre ella.
Tal y como se comenta en el final del capítulo 4, las personas del grupo D, independientemente de su origen, expresan e interiorizan sus
emociones de una manera muy potente enfocada en sus frustraciones, y es aquí donde enlaza con esta cuestión.
Esta
potencia exagerada provoca algo intenso, como si generase una
fuerza o
energía capaz de afectar a los elementos de su entorno, tal efecto es
capaz de ejercer una especie de presión que incluso las personas que
están alrededor la notan y la perciben fácilmente. Es posible que
alguna vez hayas notado algo similar. Una presión que puede llegar a
oprimir el entorno y a hacernos sentir que el lugar en el que nos
encontramos, se podría decir que se hace más pequeño, como si estuviera
colapsando por la presencia de un elemento que anteriormente no estaba.
Podríamos interpretar que tal elemento sale de la persona que lo
genera, rodeándola de alguna manera y ocupando más espacio. Algo que
nos puede llevar a pensar en cosas a las que, por ahora, parece que no
estamos
preparados para comprender.
Se ha de puntualizar que esto no es exclusivo de las personas del grupo D, las de
los grupos B y C también son capaces de generar esta situación tan
extraordinaria. En
ellas no sucede con tanta frecuencia en estados de normalidad, y en el último caso, cuando sucede,
normalmente está relacionado con cuestiones destructivas, posiblemente
relacionadas con el origen Bisocial
de esa persona, no constructivo. Otra curiosidad, es que éstas, las bisociales, pueden llegar a generar este tipo de situaciones con más intensidad que el resto, especialmente las personas BD, siendo más propensas a transmitir una potencia realmente abrumadora que incluso llega a asustar.
Algunas
personas sabemos que ocurre, pero no sabemos por qué, lo que sí se
podría comentar es que, a partir de las
conclusiones, tal fenómeno está relacionado con las emociones y con la
destructividad, o por lo menos con algo que las personas que sienten
este tipo de sentimientos desarrollan, esto sucede, sí, pero al menos,
por lo que parece, no
llega a afectar de tal manera que pueda provocar deformación,
movimiento o alteración de elementos físicos a simple vista, a lo mejor
sí, y no lo sabemos, lo que sí se podría llegar a sospechar es que
puede influir a niveles más pequeños, pero no menos relevantes, como en
células, bactérias u otros microorganismos. ¿de forma positiva o negativa? tampoco lo sabemos.
Interesante,
¿verdad?, es evidente que no somos conscientes de lo increiblemente
espectacular,
apasionante, descomunal y brutal que es el ser humano y la propia
naturaleza, es... por ahora inexplicable. Veamos si los próximos
acontecimientos relacionados con la tencología y los conocimientos nos
pueden ayudar a comprenderlo, e incluso, quién sabe, a darnos la
oportunidad de llegar a utilizarlo de forma voluntaria y consciente. Es
posible que muchos aspectos que hasta ahora entendíamos como una
fantasía y productos de la ficción, en el futuro se integren en
nuestras vidas como algo implícito a nuestra esencia.
Pensar
en la posibilidad de focalizar todo esto en una onda o en un flujo
controlable, más haya de rodear a una persona, en el caso de que así se
produzca, resulta, al menos, apasionante y alentador, a la par que, al
menos para nuestra percepción actual, también terrorífico. Imaginar que
cualquiera pudiera disponer de tales capacidades y emplearlas a su
conveniencia, sería uno de los motivos que nos haría plantearnos si
realmente nos puede interesar que esto llegue a favorecerse de algún
modo para suceder.
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