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Subgrupo DD: Destructivo Descontrolado
Son personas definidas en el Grupo D que generalmente antes, perteneciron al subgrupo BB, o bien personas constructivas, que anteriormente se transformaron en bisociales y posteriormente en destructivas (se explica más sobre ello aquí).
No mantienen en común, con las personas del resto de subgrupos,
ningún aspecto referente a sus capacidades y motivaciones personales,
así que no sería aplicable en ellas la descripción genérica del grupo,
pero sí deben ubicarse en él, porque realmente comparten los
aspectos más esenciales que lo definen. Todas ellas se muestran
incapaces para valorar y asimilar aspectos positivos, tanto en las
acciones que realizan otras personas, como en las que ellas mismas se
encuentran involucaradas, en este caso en concreto, influyendo de un
modo negativo en las demás, incluso de una manera mucho más debastadora
que la que podría emplear una persona perteneciente a cualquier otro
grupo o subgrupo. Además, estas personas provenientes del grupo B,
pertenecen a este grupo porque sus acciones generalmente se basan
en la destructividad, generando situaciones bélicas, tanto a nivel
físico como psicológico, caracterizadas normalmente por la violencia,
la extorsión o la divulgación del miedo o el odio, entre otras.
Suelen disponer de unas capacidades cognitivas tan
abrumadoras, que la mayoría de veces, ni ellas mismas pueden controlar
llevándolas a la locura, o a la realización de acciones de indudable
perjuicio. Al disponer de un elevado potencial, pueden llegar a ser muy
influyentes, y al mismo tiempo ser capaces de sentir una mezcla de
deseos y emociones como la ambición, la avaricia, la impotencia o la
frustración que, no todas lógicamente, pero algunas de ellas, realmente
pueden llegar a realizar verdaderas barbaridades, genocidios y todo
tipo de ataques contra la humanidad que pueden llegar a representar,
aunque solo en casos muy extremos, una amenaza global.
Su
vida se suele caracterizar por la rabia y el rencor,
focalizado ante el exterior en su máximo nivel, aunque en muchas
ocasiones también suelen ser personas que se mueven motivadas
únicamente por ideales que, al fin y al cabo, incluyen dichas
caracteristicas en sus códigos de manera implicita.
Conscientes de la
existencia de la constructividad,
experimentada en primera persona, suelen ser excesivamente propensas a
padecer depresión, alcoholismo, otras
dependencias perjudiciales, y muchas de ellas, incluso a mostrar una
actitud victimista y
vulnerable, constantemente en determinados entornos, generalmente
privados y ocultos. Esto sucede al experimentar frustración por no ser
capaces, o verse motivadas, a aplicar sus capacidades constructivas,
llegando incluso a olvidarlas formando parte de su pasado.
Algo
muy curioso de este subgrupo, y que no guarda relación con los grupos
por los que anteriormente pasaron estas personas, es el hecho de que
pueden llegar a tener y transmitir creencias religiosas, algo que
desarrolan justo en el momento que pertenecen a este grupo, una
situación
excepcional, dado que las personas bisociales o constructivas, no suelen
desarrollar tales convicciones. Esto podría tener muchas explicaciones,
pero generalmente todas están relacionadas por haber recibido una
educación estricta, o con una cultura social que, suelen defender y
promover, muy vinculada a tales emociones. Esta situación no es común de todas ellas, solo algunas pueden experimentarla.
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