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Código global:

La sociedad utiliza distintos códigos para interpretar conceptos y entenderse entre sí con la principal motivación de generar pensamientos universales para simplificar sus relaciones. Las personas del grupo A, por ejemplo, son unas grandes expertas en el manejo y el desarrollo de sus propios códigos internos, pero el código global tiene una relación directa con la imagen inicial básica que recibimos de cada persona, y es aplicable para cada uno de nosotros sin excepción.

Dentro del código global se diferencian distintas interpretaciones de los rasgos específicos de cada persona, divididas entre rasgos específicos favorables, desfavorables y neutros.

Lo que vamos a comentar a continuación es un aspecto interesante debido a que se trata de reacciones que todos tenemos, e hipótesis que creamos en décimas de segundo para disponernos a actuar de determinadas maneras, algo realmente asombroso dada la velocidad con la que tramitamos toda esa información. Lo hacemos todos indistintamente al grupo al que pertenezcamos, es más, pese a que reaccionamos de formas diversas, debido obviamente, en este caso sí, al grupo al que pertenecemos, todos compartimos por norma general la interpretación de las siguientes situaciones mediante el código global que hemos generado en la sociedad respecto a esto, es uno de los pocos códigos que absolutamente todos los grupos comparten, por eso resulta tan curioso.

- En el caso de las personas que nos propocionan información relacionada con rasgos específicos favorables, crearemos una hipótesis sobre un comportamiento activo y que posiblemente nos pueda causar una posible amenaza, o en su defecto atracción. Nos daremos cuenta de que esta situación nos hará estar alerta de todo, pensar muy bien como actuar, y lo que mostraremos ante ellas, reprimiendo o preparando nuestros actos.

- Las personas con rasgos específicos desfavorables nos harán interpretar, lógicamente, debilidad y sumisión por su parte, seguramente sintamos la sensación de que nosotras somos quienes controlamos el entorno, y la opinión de esa otra persona no será de tanto peso como lo podría ser la de alguien con rasgos favorables, esto hará que nos sintamos más relajadas, pudiendo hacer o decir delante suyo cualquier cosa sin preocuparnos por su presencia.

- Y en el caso de las personas con rasgos neutros, en realidad no nos aportarán aparentemente ninguna información referente a su hipotético comportamiento, así que en este caso, nos dejaremos llevar, en cuanto a la creación de hipotesis sobre su personalidad, por la relación que exista entre sus rasgos neutros más evidentes, como forma de los ojos, cejas, altura, etc, y el recuerdo que nosotros guardemos de situaciones en las que nos hayamos encontrado frente a otras personas con rasgos similares, una interpretación que, puede parecer muy poco objetiva, pero que sin embargo siempre la repetimos sin excepción. En este caso, si no llegamos a conclusiones claras, por precaución, inicialmente nos compotaremos de un modo similar a como lo haríamos con las personas de rasgos positivos.


¿Son efectivas las veloces hipótesis que generamos?

Es todo un tema a parte que desde luego también deberíamos aislar para tratar de forma independiente, dado que parece ser que sí, existe relación en muchas ocasiones entre ciertas caracteristicas o rasgos físicos de una persona y ciertos comportamientos en concreto, y sí, también parece ser que la mayoría de veces acertamos en cuanto a nuestro pronóstico, no obstante, si nos olvidamos de la acción instintiva de generar una hipótesis, que es de lo que trata el código global, y nos centramos solo en la efectividad de dicha acción, evidentemente sí, existen matices dependiendo del grupo al que pertenezcamos que llevan a las personas a ser más o menos acertadas en estos casos.