Situaciones
 
Después de comprender conceptos y cuestiones en anteriores capítulos como relaciones, jerarquías, percepciones o motivaciones, es un buen momento para seguir ampliando la información con todo ello asimilado. En este caso hablamos de situaciones, una serie de momentos que sin duda es interesante citar, momentos en los que las personas se encuentran involucradas, aportando para generar una visión común sobre cuestiones que afectan a la sociedad de manera directa, influyéndola hasta el punto de condicionarla en gran medida.

Hablaremos de estas situaciones sin hacer referencia prácticamente a los grupos, ya que no es necesario extenderse, dado que si ya hemos comprendido sus descripciones, es sencillo saber cual sería su postura en cada uno de estos momentos. Simplemente haremos pequeños comentarios sin dedicar apartados a definir como se comportaría cada uno de ellos de una manera extendida.



Participaciones

Esta palabra, sin contexto,
puede resultar un tanto extraña si no se entiende la intencionalidad de vincularla con las situaciones que a continuación se van a comentar. En este caso, consiste en la interacción de varias personas cuando se disponen a aportar de una manera concreta, participando en un colectivo, generalmente a partir de 3 personas, aunque también pueden darse entre dos, en este último caso, con unas normas y condiciones un tanto distintas que ya se tratan de manera indirecta en el capítulo de relaciones, por lo que hablaremos centrándonos en colectivos de 3 o más personas.

Bien, una vez realizada esta introducción, comprendamos a qué nos estamos refiriendo concretamente, lo explicaremos de un modo sencillo. Seguro que en muchas ocasiones has estado con varias personas tratando de llegar a una conclusión, buscando una solución, o simplemente decidiendo algo en concreto, como por ejemplo, para que puedas hacerte una idea, buscando un nombre que caracterice a algo, escogiendo los pasos a seguir, o simplemente decidiendo el color de una pared. Te habrás dado cuenta que algunas aportan de una manera eficaz y admirable, incluso envidiable, y otras tienen problemas para hacerlo, tratando de ser efectivas sin conseguirlo, muy bien, hablemos de esto.

Habrás notado que en tales situaciones siempre hay alguien que aporta de una manera imprecisa, tratando de contribuir simplemente para no quedarse atrás y no dar a entender que es prescindible, ya que es el sentimiento principal que define este comportamiento, alejándose de la resolución del problema y haciendo que esta persona esté descontextuada, un sentimiento que las que aportan efectivamente no tienen en cuenta porque ellas no lo están sintiendo, están enfocadas en resolver la cuestión que están tratando, no en sentirse prescindibles o imprescindibles, es aquí donde nos encontramos en la base de la montaña, esta diferencia para unas es un mundo y para otras no existe, pese a ser tan protagonista en esos momentos. En resumen, unas quieren avanzar y otras quieren que se las tenga en cuenta entorpeciendo el avance. Qué situación más ridícula, ¿verdad?, pues se produce muy a menudo en la mayoria de escenarios en los que un colectivo se reune con un fin determinado.

Primero de todo, ¿Por qué sucede esto?. Está relacionado generalmente con esta sensación que se comenta de no parecer prescindible, aunque también puede tener que ver simplemente con una cuestión de ego, o un sentimiento de inferioridad básico y focalizado en otra, u otras personas que participan. Es sencillo imaginar que en los grupos B y C, esto no sucede tan amenudo, pero en los grupos A y D es algo muy común, aunque no siempre sea así, muchas veces podemos encontrarlas entorpeciéndose ente sí y sin parecer conseguir ningún avance, una especie de lucha de opiniones vacías que no lleva a ninguna parte más que a encontrar una solución basada en algo que puede resultar aleatorio, terminando enfadadas como niños pequeños, pero no siempre es así, hay veces que terminan encontrando soluciones efectivas. Pero si todas entorpecen, ¿Cómo lo consiguen?, es muy simple, las soluciones siempre ya están ahí, hablando y hablando, tirando y cediendo, al final las encuentran, tardan más, pero lo hacen. Encuentran una solución porque básicamente era obvia, aunque les haya parecido un camino tenebroso por sus batallas ególatras. En realidad lo difícil era aceptar que se estaban sintiendo inferiores o superiores, no encontrar las soluciones.

Sin duda es un tema interesante, ¿Por qué las personas que sienten esto no son capaces de admitirlo y simplemente expresarlo?, diciendo: - No lo sé, no soy muy útil ahora mismo, lo siento. ¿Quizás porque si hacen eso, estarían haciéndolo siempre sintiéndose absurdas de manera perpetua?, es posible. Lo correcto sería comprenderlas, no tenérselo en cuenta, pero a veces es complicado porque realmente queremos avanzar con aquello que nos ocupa y esas personas quieren que estemos pendientes de ellas en esos momentos de concentración.

¿Eres una de esas personas que se encuentra de manera recurrenete en situaciones así, y siente que siempre está al borde de estar fuera de lugar? Bueno, hay que decírtelo, no estás al borde no, eso es como tú lo percibes, realmente estás totalmente fuera de lugar, y las personas que sí están aportando, lo sienten de esa manera, en resumen, lo saben, y te están catalogando de una forma perjudicial para ti. Por lo tanto, lo indicado sería no involucrarte en estos momentos y aprender a delegar en ellas. Es posible que parezca humillante, pero más humillante es la anterior situación, aunque tú no quieras aceptarlo, esa es la verdad.


Dentro de estas situaciones, también existen otras en las que la propia persona ni si quiera se está dando cuenta de todo esto, o ella misma cree que su opinión realmente tiene valor, ya sea porque su cabeza funciona de otra manera, sus gustos u opiniones son mediocres, o porque tiene una especie de obsesión de estar siempre por encima de las demás. En estos casos, debemos valorar el momento, y si la decisión no es importante, ceder para contentarla, si por lo contrario, sí que lo es, tenemos que hacernos valer con argumentos de peso, teniendo en cuenta el hecho de que ella los debe entender, es decir, argumentar algo, por muy convincente que sea, sin realizar un previo analisis, y sin tener presente la capacidad de comprensión de las personas a las que queremos expresarle tales ideas, no es suficiente. Por lo tanto, si te encuentras en una situación similar, solo tienes dos opciones, apartarlas dándoles la razón e invitándolas a terminar, o argumentar analizándolas previamente, nunca con tus propios argumentos.

Buscando referencias en los grupos, no nos costará entender que las personas de los grupos B y C, no suelen verse involucradas en estas situaciones de duda o lucha de egos, y las personas de los grupos A y D, pese a muchísimas excepciones, sí que son muy propensas a ello.



Infantilismos

Te habrás dado cuenta que en tu entorno, en ocasiones hay personas que se comportan de manera infantil, ya no solo tomando decisiones propias de un niño, sino que adoptando directamente algunos de sus comportamientos y reacciones. ¿Por qué sucede esto?, desde luego algo interesante también. Bueno, primero de todo se ha de comprender que la propia sociedad es infantil, la mayoría de personas son literalmente niños jugando a ser personas mayores, esto no es una opinión, es real.

Sucede principalmente porque aunque no seamos conscientes, el ser humano es joven, pasa por un proceso en el que podría considerarse de adolescencia, esto se ha de tener presente, con lo cual, no debe sorprendernos encontrarnos con una persona de 55 años actuando como un niño de 15, es que muy posiblemente esa persona no ha podido avanzar cognitivamente desde esa edad, puede parecer insultante, pero es algo natural y forma parte de la evolución generalizada. A parte de esto, hay otros aspectos a tener en cuenta que llevan a las personas a comportarse de esta manera, por ejemplo, la comodidad, verse inmersas en un entorno sin amenazas reales, con todo tipo de lujos del primer mundo, y rodeadas de personas dispuestas a opcuparse de sus problemas, también es un factor que influye en gran medida. Un sistema que se ha construido para generar personas inútiles y dependientes entre sí como una cadena, no favorece a acelerar esta madurez, eso es evidente.

Podríamos confundir lo que se está afirmando en diferentes contextos, es decir:

Encontrarnos con una persona que lo está pasando mal para vivir, que tiene problemas incluso para alimentarse, que su entorno es hostil, y en consecuencia no muestra rasgos infantiles, no significa que la sociedad no sea joven, lo que significa es que esa persona está preocupada por sobrevivir y no está de humor para estar jugando, nada más, si la acomodas, se comportará de esa manera.

Cuando vemos que una persona cuida de sus hijos de una manera responsable, paga su facturas cada mes, se muestra de una forma ordenada, y hace gestos con su cara de persona interesante, tampoco significa que no sea infantil, en todo caso significa que está siguiendo las pautas del sistema de manera automática y fiel, algo bastante sencillo de llevar a cabo, pero si realmente sometemos a esa persona a decisiones relevantes, a reflexiones complejas, nos daremos cuenta de que sí, efectivamente, no es más que un niño jugando a los oficios, a las mamás y los papás.

¿Vivimos en una sociedad que se pasa la vida jugando? Sí, completamente sí, el gran volumen de ella sí, simbolizando lo poco rigurosa y relativa que es la realidad. No obstante, que la sociedad general sea joven y traviesa, ni es algo malo, ni significa que todas las personas se encuentren en la misma etapa. Existen otras, como ha pasado siempre, que se encuentran representando una edad más avanzada realmente.

Entonces ¿Hace mil años la sociedad general representaba que tenía 5 años y las que parecían más mayores 15?, No, no es así tampoco, personas realmente adultas hace miles de años que existen, cuando hablamos en términos tan extensos, nos cuesta comprender y dimensionar el tiempo, en realidad 3 mil años no es nada, sin embargo para ti te parece que es un tiempo que abarca casi la totalidad de la existencia. Por eso mismo, tratar de comprenderlo con los conocimientos que posiblemente tengas es absurdo. La distancia que hay ahora, y que lleva habiendo miles de años, entre distintas personas es abismal, como si fueramos especies diferentes. El hecho de que antiguamente no tuvieran comportamientos infantiles, tiene relación con lo que hemos comentado, con su falta de comodidad, y porque estaban realmente preocupadas por sobrevivir, pero sus reflexiones y decisones era igual o más infantiles que las de las personas actuales.

Al margen de todo esto, bajando un poco de lugares tan alejados, todos hemos tratado con personas que estaban teniendo directamente reacciones y comportamientos aniñados, que incluso ponían tonos de voz de un niño, en un ámbito privado o cariñoso. Esto también es normal, sucede por los temas que se han comentado, pero cuando es algo tan concreto, también puede hacer referencia a otros aspectos. Además de reflejar que esa persona se encuentra en un entorno seguro y está relajada, puede tener relación con la falta de responsabilidades serias, entendiendo que ir a trabajar cada día a un lugar para hacer lo mismo, no responde a tal situación. Esta falta de responsabilidades hace que esa persona exteriorice esa esencia juvenil de un modo mucho más acentuado. También puede tener relación con el hecho de que comportarse así, la posiciona en un lugar agradable para la persona que lo presencia, es decir, posicionando a ésta, en consecuencia, como protectora y aparentemente más adulta, con la intención de definir unos roles ficticios que a ambas les proporciona seguridad, esto puede suceder independientemente de géneros, es decir, perfectamente lo pueda hacer un hombre ante una mujer, y vicebersa.

Después de tales afirmaciones, es lógico pensar que las personas de los grupos B y C suelen ser más adultas que las personas de los grupos A y D, siempre generalizando y sin tener en cuenta los subgrupos.



Presentaciones

Cuando conoces a alguien en persona, te informas sobre ella, o simplemente accedes a sus perfiles sociales, habrás visto que especifica una serie de logros, características y realiza unas actividades que en muchas ocasiones parecen ser soprendentes, dejándote a ti con una especie de sensación confusa en el momento de compararte. ¿Es que a caso la sociedad ahora mismo está tan avanzada, tan formada y es tan completa que se compone de perfiles increiblemente capaces y resolutivos? cuando realmente has conocido más sobre estas personas y has podido hablar con ellas profundizando, habrás visto que no, era todo una gran fantasía. Una fantasía en la que estamos todas inmersas, de aparente divinidad y atractiva, pero de la que por lo visto no podemos escapar. Esas personas que se presentaban de una manera tan alucinante, al final resultan ser normales y corrientes, con unos conocimientos y capacidades más bien mediocres. Pero, ¿Qué está pasando aquí?.

Algo sin duda que también merece nuestra atención. Se han promovido una serie de contextos donde la mentira y la exageración es el único método para ser respetadas y valoradas, algo alarmante y preocupante, desde luego, ya que no solo significa vivir sumergidas en una falsa realidad, sino que todo ello nos provoca decepciones en cadena, repercutiendo en un contexto complejo y hostil. Esto no solo es negativo para las personas que se decepcionan, ni mucho menos, sino que aquellas que están enviando y promoviendo esas informaciones también salen perjudicadas ampliamente, sintiendo un nuevo nivel de inseguridades que, en este caso, interiorizan sin parecer existir, algo que amplifica la superficialidad de sus relaciones y contactos. Todas estas situaciones, a ellas las convierte en personas poco fiables e imprevisibles, las hace generar confusiones y verse involucradas en momentos tensos en los que deberían aportar valor de ciertas maneras que no son capaces de cumplir, y las personas con las que tratan, se vuelven excépticas, desconfiadas y reacias a continuar manteniendo cualquier tipo de relación sana con las demás, en definitiva, construyendo una realidad incómoda y poco funcional para interactuar con el fin de conseguir objetivos conjuntos y relacionarnos. Es un problema grave, mucho, sin lugar a dudas.

Como se indica al comenzar a tratar este tipo de situaciones, no es extraño haberte sentido mal alguna vez en el momento de compararte con ellas, interpretando que has perdido el tiempo en tu vida y no has sido capaz de volverte alguien respetable como esas personas que tanto alardean de sus títulos y éxitos, a lo mejor no, pero tampoco es extraño que hayas tratado de hacer lo mismo con el fin de posicionarte en un lugar equivalente, inflando tus presentaciones y dándote a conocer como alguien muy por encima de tus posibilidades, como si se tratase de un virus que va infectando a personas sin existir un remedio que pueda curar a la sociedad, extendiéndose entre nosotras sin poder evitarlo.

Si te encuentras en una de estas situaciones, debes comprender lo grave y preocupante que es lo que estás haciendo, no solo para ti, sino para el resto de colectivo al que influyes, no es un virus simbólico, es un virus real que estás propagando, ejerciendo un daño terrible que cada vez cuesta más contrarrestar. Comprende que esta fantasía que estás tratando de transmitir no te beneficia de ninguna manera, lo haría si solo fueras un perfil en una red social, una foto con un texto debajo, una persona que dice hola y adiós, pero sabes que eso no es cierto, luego tienes que ser realmente lo que dices que eres, y no eres capaz de conseguirlo en entornos en los que no te encuentres rodeada de personas ignorantes, o que realmente no saben de lo que estás hablando, haciendo que el proposito que intentas conseguir solo sea efectivo con ellas, con lo cual, no provoca ningún efecto, es solo, como se explica, una gran fantasía que vive en tu cabeza y en la de aquellas a las que logras convencer, pero eso no te da un estatus real, ni te proporciona acceso a nuevas metas para superarte. A lo mejor sí, puedes llegar a conseguirlo realizando una especie de carambola que ni tú sabes como ha podido suceder, pero antes o después todo eso se desmorona, y la caida no es una broma, regresas al lugar que te corresponde, te das cuenta de que eres incapaz de conseguir nada sin engañar y hacer ver que eres otra persona, en el momento que te das cuenta de eso, ya es tarde, ascender desde ese punto es mucho más complicado, te darás cuenta que has cavado tu propia tumba.

En resumen, toda esta imagen que generan este tipo de personas, solo surge efecto con otras personas que desconocen tales virtudes, por lo que es una acción completamente inútil y contraproducente para ellas mismas, ya que aquellas con las que sí parece tener resultado, carecen de cualquier capacidad para valorarlas.

Una vez más, si tratamos de hacer referencias a los grupos en cuanto a esto, tampoco nos resultará complicado darnos cuenta de que las personas Adaptables y Destructivas son las que más habitualmente desarrollan este tipo de actitudes provocando dichas situaciones, ya que las personas Bisociales y Constructivas, directamente sí que disponen de las cualidades y capacidades con las que se presentan.



Normalizaciones

Nos referimos a esto en el momento que normalizamos una situación que realmente no debería interpretarse como normal, o al menos beneficiosa para alguien o un colectivo, es decir, cuando consideramos que aspectos como los anteriormente mencionados, entre muchísimos otros, forman parte de nuestros contextos y que no son tan negativos como puedan describirse, por eso mismo, porque forman parte del mundo de una manera común y habitual.

¿Conoces esa zona del sureste de México donde todas las personas beben litros y litros de coca-cola al dia, en la que mueren debido a esto de manera prematura después? si hablas con ellas te explicarán que la vida es así, que la coca-cola es buena, incluso beneficiosa y curativa, es decir, no la asocian con los problemas de longevidad que están teniendo. Eso es normalizar algo de una manera peligrosa y preocupante. Entiendes por donde vamos, ¿no?, pues te irá bien saber que posiblemente tú también estés haciendo lo mismo en otros ámbitos.

Que algo se haya incluido en nuestro entorno de una manera aceptada, de ninguna forma significa que deba entenderse como correcta, al contrario, debemos tener mucho cuidado con caer en este tipo de normalizaciones, ya que hacerlo puede conllevar involucrarnos en ellas y, por ejemplo, como en el caso anterior, en el que hablábamos de "presentaciones", ser complices de la propagación de un virus que daña y perjudica a la sociedad, arrasando y destrozando todo lo que la caracteriza, transformándola en un lugar donde, no solo no se puede vivir, sino que nos mata y nos extingue lentamente hasta convertirnos en nada. Si dedicas un momento a pensarlo, te darás cuenta que es algo bastante similar a lo de la coca-cola, aunque parezca que no guarda ninguna relación. Parece un dramatismo, pero, ¿realmente lo es?.

Hay algo muy curioso que la sociedad suele hacer, entiende una información, la comprende, e incluso, en ese momento, se responsabiliza y toma conciencia, pero pasados unos minutos se esfuma de sus cabezas como si todo hubiera sido un sueño, comportándose de una manera muy similar a cuando nos despertamos y nos damos cuenta de que aquello que tanto nos preocupaba, no era realidad, solo un producto de nuestra mente. Lo asombroso de esto, es que actuan de este modo en situaciones en las que no, evidentemente no era un sueño, pero siguen con su vida como si nada hubiera pasado, normalizando esa información, solo por el hecho de que no tiene repercusiones inmediatas, es decir, no afecta directamente a esos momentos en concreto. Una situación que indica el comportamiento tan poco objetivo, y no tan alejado del resto de animales, que tienen la mayoría de seres humanos, además, confirmando el infantilismo generalizado que los caracteriza, tal y como se mencionaba en párrafos anteriores.

¿Las personas que normalizan este tipo de cuestiones ya no tienen remedio?, ¿debemos directamente extirparlas como si de un tumor se trarase?, Es muy posible que ya sea tarde en muchos aspectos concretos, y puede parecer que la única solución sea identificar a ese tipo de personas, y aislarlas tomando medidas que nos proporcionen una solución, pero no es tan necesario, ya que todo esto solo afecta a ellas en realidad.

Sí, es obvio que no podemos continuar propagando virus, no podemos seguir promoviendo todo aquello que nos perjudica y nos impide avanzar, tenemos muchas metas como civilización, no podemos perder el tiempo con esto, no deberíamos perder ni un solo minuto más, sin embargo, parece existir una petición generalizada por conseguir precisamente lo contrario.

<<Que te dejen estar un poco más en la piscina de bolas, que te dejen un poco más jugando a ser otras personas, que te permitan un poquito más entorpecer a las que tienen un objetivo, pero... ¿y por qué debería ser así?, si eres una de esas personas, pregúntate algo, ¿por qué se te debe permitir seguir jugando?, ¿a caso eres tan mono o tan mona que no se puede evitar concederte tal consentimiento?, ¿a caso eres un perrito?, ¿eso es lo que tú quieres ser?, ¿un pequeño perrito al que se le tira la pelota para que deje de ladrar?. Muy bien, pues sé un perrito, es tu decisión.>>

De todas formas, como se explica anteriormente, en realidad esto no es algo negativo, y no es necesario hacer nada, aunque a muchas nos parezca una locura, más bien es natural, lo que sucede es que a la larga, la sociedad va a tener que comenzar a mentalizarse de que no, como colectivo no puede jugar para siempre. Aunque todo esto pueda parecer urgente y peligroso, en realidad se limita a una visión frustrada de un autor al convivir aquí, ahora, en este presente, pero la repercusión en realidad solo es para ellas, para unas personas que ya no están aportando nada, ni si quiera son productivas, la función que antes más las destacaba, con lo cual, sí, están destinadas a extinguirse, no hay que hacer nada porque ya lo están haciendo ellas, se están extinguiendo solas. Pese a que se avecinan cambios importantes, a estas personas les queda un tiempo concreto, ahora entraremos en una etapa de explosión de este tipo de comportamientos, una etapa en la que podrán jugar todavía más, se van a cansar de hacerlo, después de esta fase, la humanidad avanzará hacia otros destinos, una humidad de la que ellas ya no formarán parte.

Si tratamos de intentar comprender cómo los grupos pueden interpretar esta información, de nuevo, y por enesima vez, obtenemos los mismos resultados, las personas de los grupos B y C estarán completamente de acuerdo, sin ningún tipo de duda, y las personas de los grupos A y D nos mostrarán una diversidad, aunque limitada, más variada. Algunas pensarán que es una tontería redactada por una persona descontextuada de su realidad, que quiere hacerse la interesante, es decir, viéndose reflejadas en ella como personas absurdas, otras se sentirán ofendidas profundamente, promoviendo una especie de libertad macabra y perturbada, mientras que otras podrían llegar a coincidir, ya que esto debe quedar muy claro, todas las personas adaptables no son simples perritos, hay muchas de ellas que son muy capaces de llegar a conclusiones prosperas, son inteligentes y todavía muy productivas, ágiles mentalmente de una manera envidiable, entre muchas otras cualidades a las que pueden llegar a responder, estamos hablando generalmente de esa gran masa que, eso sí, inevitablemente pertenece al grupo A. En ningún momento se está diciendo que este grupo se vaya a extinguir, en todo caso se dice que va a evolucionar aprochando la consecuencia de que esas personas desaparecerán.

En resumen, es posible que los grupos B, C y D, no cambien su descripción durante miles de años, mientras que el grupo A, es muy probable que después de tantos miles en el pasado, en unos cientos pueda corresponder cambiarla por primera vez, desde luego, todo un hito en nuestra evolución colectiva, algo inaudito e imposible hasta ahora, sin duda, se avecinan momentos completamente trascendentes.
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